La resiliencia puede definirse como la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias traumáticas tanto negativas como positivas, como por ejemplo la muerte de un ser querido, un accidente, ser madre, emprender, etc…

La resiliencia es reelaborar lo vivido, y resignificarlo, partiendo de la pregunta: ¿Qué hay distinto en mí después de lo que ha pasado? El objetivo fundamental es ser verdaderamente conscientes de que ha cambiado algo, y darle valor y sentido a ese cambio. La resiliencia es reconocerte en otro yo, distinto del que había, dejar marchar una parte de ti, y abrazar a una nueva parte de ti.

 

Existen 5 variables que son determinante en el concepto de resiliencia:

Variable 1: La actitud de resistencia o lucha

Es una forma de enfrentamiento al trauma o al reto que nos ha tocado vivir. Parece lógico pensar que, si una persona ha desarrollado en su vida mucha resistencia o conducta de lucha, pueda tener mayor capacidad de resiliencia en un futuro.

 

Variable 2: La vitalidad psicológica

Tenemos que reorientarnos, transformarnos, entender, pensar y tomar decisiones. Todos estos procesos son cognitiva y emocionalmente muy exigentes. ¿Qué es la vitalidad psicológica? ¿Cómo cultivarla para favorecer nuestra resiliencia?

Podemos asociar la vitalidad como energía de forma positiva: Ausencia de conflictos psicológicos e incoherencias, estrés, tensiones emocionales, asuntos sin resolver, dudas sobre nuestros propósitos…

Hay factores que afectan a la vitalidad: El ambiente, las relaciones alrededor, sistema de creencias y rasgos de personalidad. ¿Cómo detectas la falta de vitalidad? Con pensamientos negativos y limitantes, sensación de no evolución o estancamiento, sentimientos de decaimiento, bloqueo o enfado excesivo.

Hay que tener cuidado porque cuando sobre utilizamos una fortaleza, puede afectar directamente en nuestra vitalidad. Por ejemplo: Positividad, valentía, gratitud, armonía.

 

Variable 3: La Red de Apoyo

Son personas de máxima confianza, y que crean nuestro entorno seguro. Son personas que van a poder sujetar tu dolor, y no lo van a intentar desviar, menospreciar, o ridiculizar.

En esta época de pandemia, quizás resulte más difícil hablar y debamos expresarnos de manera más creativa y buscando nuevas experiencias como por ejemplo con dibujo, música, arte, baile…, y compartido con alguien.

 

Variable 4: El Altruismo, la entrega

Cuando sufrimos un trauma y pasamos por él, y empatizamos de forma directa con otras personas que también lo pasan, sentimos la necesidad de querer y poder ayudar. Si una parte de ti desea ayudar a otros, y así lo hace, entonces estará fomentando su resiliencia.

 

Variable 5: La gestión y reestructuración de EMOCIONES

Cualquier situación traumática que vivimos, activa y nos conecta con emociones básicas y también nos desconecta de otras.

Si la situación que vivimos la percibimos como amenazante para nosotros, injusta y nos provoca una pérdida, nos conecta con emociones como el miedo, la rabia o la tristeza en su sentido más disfuncional, y nos desconecta del orgullo, la seguridad, el amor y la alegría.

 

En Apoyo Psicológico en Casa contamos con profesionales que pueden ayudarte a cultivar tu resiliencia y conectarte con tu vitalidad psicológica para así enfrentar los retos de la vida, que has pasado o los que quedan por venir.

Escucha el podcast ¿Qué es la Resiliencia? explicado por el neurólogo y psiquiatra Boris Cyrulnik.

Autoras: Katya Vázquez Natalia Pedrajas